10 razones por las cuales los matrimonios homosexuales deberían ser ilegales

Antes de proseguir, debo hacer dos anuncios. El primero es que no,me he olvidado del blog. Simplemente he estado reflexionando un poco sobre el rumbo que debe tomar, porque después de pura donación de órganos creo que se estaba volviendo cansino. Así, para darle más variedad a la lista de temas y evitar que esa categoría siga creciendo desmesuradamente, hoy escribiré sobre ese tema tan de moda en estos días en México: los matrimonios entre personas del mismo sexo.

Pero para hacerlo más entretenido, me voy a tomar la libertad de publicar una traducción totalmente libre y con ligeras adaptaciones de mi inspiración a esta publicación en la famosa craiglist, la cual me parece una excelente crítica a los argumentos que presentan los opositores de éste tipo de matrimonios, crítica que además está llena del humor negro, ácido y sarcástico que tanto me gusta (¡y a ustedes también, si no no me leerían!). Lo que me lleva directamente al segundo anuncio, que es casi una aclaración: los siguientes 10 puntos son totalmente sarcásticos, y no deben tomarse en serio. Dicho lo anterior, los dejo con....


Ética de la donación de órganos (IV)

Una vez que un paciente ha sido diagnosticado como candidato a un trasplante, tendrá que esperar bastante tiempo hasta que aparezca un órgano compatible con sus características fisiológicas. La demanda de órganos cada día va siendo mucho mayor que la oferta disponible, lo cual es consecuencia de muchos factores, entre ellos, la falta de cultura de donación tanto en la sociedad en general como por parte de las autoridades médicas.

El gran problema de los receptores es una larga -y a veces inútil- espera en la lista por algún órgano. Hay muchos pacientes que mueren de complicaciones antes de encontrar un órgano que sea compatible, y muchos más agravan de tal modo que ya no son aptos a recibir el trasplante. Sin embargo, algunos pacientes han encontrado la manera de doblar las reglas a su favor, y así reducir el tiempo de espera en las bases de datos de alocación de órganos. Aquellos que tienen posibilidades, llevan a cabo acciones buscando brincar lugares en la lista o evitando disposiciones específicas para ellos, y aunque no necesariamente fuera de la ley, sí con serios dilemas éticos involucrados.

Un controvertido caso estuvo protagonizado recientemente por el director ejecutivo de Apple, Steve Jobs, quién recibió un trasplante el pasado abril del 2009 en circunstancias que pusieron en evidencia ciertos puntos débiles en la asignación de órganos en Estados Unidos.


Ética de la donación de órganos (III)

En ocasiones anteriores, ya se ha definido el problema y dimensión de la donación de órganos, y también se han discutido algunos aspectos acerca de quien puede donar. En esta ocasión, hablaré acerca de los asuntos implicados en el otro lado de la moneda: el receptor.


Imagen tomada de aquí.

Creacionismo vs. Evolución en Los Simpson

Al parecer, la controversia ya llegó al programa de la familia amarilla. En el capítulo "The Monkey Suit" de la decimoséptima temporada, el tema se aborda en el estilo irreverente y sarcástico característico de la serie. A pesar del estilo tan peculiar que hace distintivo al pueblo springfieldiano, he de reconocer que el final del capítulo es una verdadera lección para todos aquellos involucrados en el debate. A continuación, les dejo el capítulo. Sus comentarios, como siempre, serán bienvenidos.



Ahí nomás,

Pepe


Dona sangre... ¡aunque seas gay!

En la pasada entrada dónde discutía la exclusión de varones homosexuales en la donación de sangre en Estados Unidos, Bardruck dejó el siguiente comentario:

Esperate que en México cualquiera que haya tenido una relación sexual con un hombre en su vida, así fuera hace 20 años o un mes aún con protección no puede donar sangre, no conozco la legislación acá pero es parte del cuestionario y si responden que si han tenido sexo homosexual no pueden donar, aquí estamos aún peor ¿No crees?

Bien. Pues de entrada, tengo que admitir que no estamos peor en México... estamos exactamente igual. En realidad, lo política es la misma, y está amparada en la Norma Oficial Mexicana NOM-003-SSA2-1993 "Para la disposición de sangre humana y sus componentes con fines terapeúticos" que tiene vigor desde el 20 de abril de 1994. Esta Norma Oficial Mexicana, indica en su artículo 5.3.3 lo siguiente:

Los sujetos que a continuación se indican y que, por razón de sus prácticas sexuales o por exposición a condiciones de alto riesgo, tienen mayor probabilidad de adquirir infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana o por los virus de la hepatitis:
a) Homosexuales masculinos;
b) Bisexuales;
c) Heterosexuales con varios compañeros sexuales;
d) Quienes ejercen la prostitución;
e) Farmacodependientes que usan la vía intravenosa;
f) Hemofílicos y politransfundidos;
g) Exproveedores remunerados de sangre o plasma;
h) Aquellos con antecedente de haber sido internos en instituciones penales o de enfermedades mentales;
i) Los compañeros sexuales de personas infectadas por virus de la inmunodeficiencia humana o de cualquiera de los individuos que indica este apartado.

De esta manera, la legislación Mexicana está en total concordancia con las normas estadounidenses. No obstante, ha de ser reconocida la aparente congruencia con la cual manejan la exclusión de grupos en riesgo al impedir la donación de heterosexuales con varias parejas sexuales (inciso c). Sí, en pocas palabras la NOM está siendo congruente con el mismo prejuicio.

Afortunadamente, no todo son malas noticias. En Julio del 2009 se presentó un Proyecto de Modificación a la Norma antes mencionada. Dicho proyecto, identificado con la clave PROY-NOM-253-SSA1-2009, se contemplan dos tipos principales de motivo de exclusiones:

1. Los Motivos de Exclusión Indefinida, segun los cuales se excluyen de la donación aquellos individuos que se encuentren dentro de alguna de las condiciones ahí mismo mencionadas, mientras dure la circunstancia descrita.
2. Los Motivos de Exclusión Permanentes, los cuales indican las condiciones bajo las cuales un individuo jamás podrá donar sangre
3. Los Motivos de Exclusión Temporales, en dónde se explican las diferentes circunstancias por las cuales una persona no puede donar su sangre, y se determina el periodo de tiempo a partir de la incursión en dicha circunstancia durante el cual no podrá hacer donaciones.

Dentro de los motivos de Exclusión Indefinida, encontramos descritos los casos en los cuales el donador no accede a la donación de manera autónoma, las limitaciones de edad, peso, signos corporales, et cetera. Además, con respecto a las donaciones de grupos con factores de riesgo alto, se indica en el artículo 6.12.6.7 lo siguiente:

Se excluirán las personas que se señalan a continuación, que tienen mayor probabilidad de infectarse por el virus inmunodeficiencia humana, por los virus B o C de las hepatitis u otros agentes transmisibles sexualmente y por transfusión:
a) Quienes mantienen prácticas sexuales de riesgo;
b) Los usuarios de drogas parenterales de abuso, incluyendo las de aplicación nasal, cuando los usuarios comparten entre ellos las jeringas o las pajillas, popotes, llaves o cualquier otro instrumento que empleen para la inhalación;
c) Los que tengan huellas de múltiples venopunciones; y
d) Los compañeros sexuales de personas infectadas por el virus de la inmunodeficiencia humana, virus B o virus C de la hepatitis o de cualquiera de las personas que indica este apartado.

Como se puede apreciar, el cambio con respecto a la anterior versión de la NOM es dramático. Se excluyen a aquellos individuos que mantienen prácticas sexuales de riesgo, sin hacer mención de la orientación sexual del sujeto, y sin convertir la exclusión en un evento permanente. Con respecto a ésta última, en el artículo 6.12.7.1  establece que son motivos de Exclusión Permanente...

Los candidatos a donar que pudieran transmitir el virus de la inmunodeficiencia humana, entre los siguientes:
a) Los que tengan infección comprobada por el virus inmunodeficiencia humana de cualquiera de sus tipos o aquéllas con manifestaciones clínicas atribuibles a la infección [...]; y
b) Quien hubiese sido donante de un paciente que hubiera desarrollado infección por el virus de la inmunodeficiencia humana presumiblemente asociada a la transfusión y sin que se conozca otra causa.

Lo anterior  parece ser razonablemente justo. De esta manera, con este nuevo Proyecto de Modificación a la NOM se encuentra un equilibrio entre los intereses de las autoridades de salud de no poner en riesgo a aquellos pacientes que requieren una transfusión sanguinea sin hacer uso de la discriminación por prejuicios arcaicos.

Evidentemente, estos cambios a la NOM también deben involucrar la correcta preparación e instrucción de los responsables de los bancos de sangre, para determinar cuando un motivo de exclusión indefinido ha quedado inválido, además de la adquisión de aquellos metodos de diagnóstico temprano que mencionaba en la entrada anterior.

Y como siempre, ahora lo único que resta por esperar es que el proyecto de modificación sea aprobado y entre en vigor, lo cual representaría otro triunfo a favor de la igualdad de los individuos y en contra de la discriminación en este país. Finalmente, una nota a la FDA (sí es que ocurriera el remotísimo caso que leyeran este blog...) : ¿Ya ven que sí se puede?



Imagen tomada de aquí.

¡Dona Sangre! ...a menos que seas gay

El pasado 4 de Enero, el gobierno Estadounidense levantó una prohibición vigente desde hace 22 años que impedía a los individuos infectados con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) entrar a ese país. [Ver Noticia] Esta medida es claramente un avance en cuanto al reconocimiento de los derechos migratorios de los individuos infectados con VIH. Sin embargo, la discriminación contra los enfermos de SIDA, y especialmente a aquellos hombres homosexuales, es aún una realidad en las políticas sanitarias de aquel país.

Las políticas de la FDA con respecto a la donación de sangre estipula que los hombres que hayan tenido relaciones con otro hombre al menos una vez antes de 1977 no podrán donar su sangre por el riesgo de ser portadores del VIH. La explicación que otorga la propia FDA es que este grupo en particular tiene un alto riesgo de contraer el virus por las prácticas sexuales que llevan a cabo, y se corre el riesgo de que el tejido contaminado entre a los bancos de sangre norteamericanos. Si bien, como medida preventiva suena bastante interesante, la realidad es que dicha política no esta sustentada en la información respecto al verdadero riesgo de transmisión del VIH ni en los adelantos científicos en cuanto al diagnóstico de esta enfermedad.

De entre todas las prácticas sexuales entre personas heterosexuales y homosexuales, se ha encontrado que la actividad con mayor riesgo de transmisión del VIH es el sexo anal, seguido del sexo vaginal y finalmente del sexo oral. Dentro de estas prácticas, la persona denominada "receptiva" (el pasivo en una relación homosexual, la mujer en una relación heterosexual) es quien tiene mayor riesgo de contraer la enfermedad en cualquier tipo de práctica. De la misma manera -y sin ser una verdadera sorpresa- el riesgo de infección se incrementa considerablemente en aquellos encuentros sexuales llevados a cabo sin protección (condón). Así, el grupo con mayor riesgo de estar infectado con VIH vendía siendo aquellos individuos receptivos de sexo anal que no usaron protección durante el encuentro. Es interesante que los estudios realizados han determinado que hay mayor riesgo en una relación heterosexual donde hubo sexo anal sin protección que en una relación homosexual en dónde sí hubo condón. Aún así, los hombres y mujeres heterosexuales con encuentros sexuales riesgosos no tienen limitaciones teóricas al momento de donar su sagre. Los estudios los pueden consultar aquí y aquí.

Como mencioné, las medidas preventivas de la FDA suenan interesantes si de evitar más contagios por sangre contaminada se trata. Sin embargo, para que las políticas de exclusión sean congruentes con la realidad, la FDA tendría que cambiar sus criterios para que ningúna persona (independientemente de su orientación sexual) que haya tenido sexo sin protección (independientemente del tipo o posición del Kamasutra) pudiera donar sangre. Lamentablemente, esta política excluiría a muchos donantes potenciales... no me atrevo a buscar siquiera el dato de cuantas personas han tenido al menos una relación sexual sin protección en su vida.

Afortunadamente, la FDA tiene la opción de revertir esta situación. A partir del 2002 se han autorizado varias tecnologías (ej. 1, ej. 2) de diagnóstico temprano para el VIH, que reducen considerablemente la ventana de diagnóstico original por pruebas ELISA de tres meses a casi nada. Los nuevos protocolos, basados en el rastreo de ácidos nucléicos virales, ya han demostrado ser más rápidos, eficaces y certeros que las pruebas ELISA. Entonces, ¿por que no se ha adoptado su uso en los bancos de sangre de Estados Unidos, al mismo tiempo que se derogan las políticas discriminatorias de la FDA?

La política de exclusión a hombres que han tenido sexo con otros hombres, junto a la política que impedía el ingreso de individuos seropositivos a Estados Unidos, debieron ser cambiadas hace muchos años. Sin embargo, poco a poco comenzamos a ver como se van corrigiendo aquellos errores cometidos años atrás por culpa del miedo y no usar la razón. Pero aún falta mucho que reformar. La pregunta es ¿hasta cuando la FDA y el gobierno norteamericano seguirán actuando por simples prejuicios con respecto a los factores de riesgo?


Crédito de la imagen: Mario Wagner

Año viejo, año nuevo

Se cumple otro maravilloso ciclo gregoriano en nuestras vidas. Felizmente puedo decir que, a pesar de ser una simple hoja más en el calendario, acepto mi condición como miembro de la especie humana y le doy un simbolismo sentimentaloide a esta transición de año (y he de decir, que no lo hago con disgusto). De la misma manera, tengo que afirmar positivamente que este año una vez más cumplí mis propósitos, all of them, y aunque lamentablemente no cuento con el archivo del previo blog para hacerlo constar, sé que me darán el beneficio de la duda y creerán todo lo que escriba a partir de ahora jajajaja.

No, ya en serio, siendo el último día del año puedo decir que una vez más se cumplió la meta de los propósitos de año nuevo. Sí, aquellas sandeces que escribí el primero de enero de este año, que olvidé el día de mi cumpleaños, pero que de alguna manera  constituían un imperativo si quería lograr el crecimiento personal que tanto necesitaba, independientemente del asunto del cambio de día, mes o año.

A grandes rasgos, había dicho que este año estaría dedicado primero a , después a y al final a . Que quería viajar, mucho, mucho, mucho. Que debía ordenar prioridades y cortar de raiz aquello que me impedía ser plenamente feliz. Que quería aprender a sentir mi nostalgia sin sufrir, al contrario, disfrutar de mi pasado. ¡Ah! Y que quería hacer algo que jamás hubiera hecho.

Sobre el primero, he de decir que definitivamente el 2009 fue el año en que por fin me di los apapachos que me tenía guardados desde hace mucho. Subordinado a esto, siempre se encontró la necesidad de ordenar mis ideas, prioridades y sentimientos. Y al final, aunque no entraré mucho en detalles, he de decir que esta fue la parte más difícil de todo. Es decir, inicialmente tenía una idea de lo que necesitaba hacer, más o menos tenía definido el grupo de influencias a las que debía renunciar y sobre todo tenía más o menos claro el rumbo que quería tomar. Craso error. Hoy que me toca recordar aquella crisis existencial de cuarto de vida que me atormentó en enero, y todo lo que ocurrió de febrero a abril, no me queda más remedio que reír a carcajadas de las vueltas que llega a dar la vida. Ocurrieron cosas inesperadas que ciertamente no aparecieron ni en mis peores pesadillas, y lamentablemente en aquellos momentos fue algo muy duro. Pero gracias a todas esas cosas aprendí a desprenderme de todo aquello que me había hacía mal, cosas que yo solito permití, cosas de las cuales sólo yo era responsable, y cosas que finalmente tuve que solucionar all by myself. De esta manera hice un compromiso conmigo mismo, y tomé cartas en el asunto. Ahí fue cuando le puse el punto final de los finales al capítulo de mi vida llamado Cuernavaca. Mi manera de comprometerme fue darme a la fuga, como diría Joaquín.

Y de ahí pa'l real. Desde que cerré ese extraordinario capítulo con aquel final tan inesperado, agridulce y bizarro, todo comenzó a caer por su propio peso. Las decepciones que le siguieron fueron un tanto amargas...  Dado el tiempo suficiente y la justa ración de alcohol, la gente simplemente muestra su verdadera cara.  C'est la vie... Al final, con un poquito de paciencia y permitiendo que las cosas caigan solitas por efecto natural de la gravedad, todo se acomoda en su justo lugar, cada quien paga sus propias consecuencias y a cada cual le atormentan sus propios demonios. Siendo congruente conmigo mismo, tengo que admitir que a pesar haber sido demasiado parco al hablar de este tema, sabía que eventualmente tendría que terminar de sacarlo de mi sistema y vaciarlo aquí, precisamente por la justa acción de la gravedad. Quizá la misma frugalidad de mi relato deje a más de uno con cara de WTF, y ahí si preciso mantener mi promesa de no detallar los comos, los cuandos ni los quienes. Lo único que me restaría decir a los involucrados en aquel final de temporada es que les agradezco, de la manera más sincera, el haberme mostrado la peor faceta de mi persona, y quizá involuntariamente, enseñarme cuáles son los límites más bajos de falta de amor propio. De esta manera podré evitar tropezar con la misma piedra en el futuro. De verdad, sin su ayuda y sin todo lo que hicieron por mí, no lo habría comprendido y quizá seguiría en la vorágine de auto-destrucción en la que me encontraba hace un par de años.

Ahora bien, dejándo atrás aquellos, nuestros años felices, he de decir que de todos los propósitos que me hice para este año, el que cumplí con religiosidad casi fundamentalista fue el de viajar. Iniciando con una buena dosis de feliz nostalgia en mi terruño tropical (Cancún), pasando por las vacaciones 'influenciadas' por la crisis sanitaria (Veracruz y alrededores), las vacaciones familiares en la otra península (Los Cabos y alrededores), la exquisita visita a  las fiestas del Lunes del Cerro (Oaxaca y alrededores), los paseos repentinos por la capital del barroco colonial (Pueblita y sus alrededores), para terminar en los interminables  flashbacks al pasado (visitas a Cuernavaca y la siempre caótica pero progresista Ciudad de México). ¡Ahhhh que bonito es viajar! Y he de decir que entre lo que platiqué anteriormente, con mi última visita relámpago al nido, poco a poco he aprendido a disfrutar más de aquel penúltimo capítulo de esta historia llena de cosas llamada vida. Con todo lo que ha pasado, ya puedo sonreír al recordar, y eso me hace infinitamente feliz. [Por cierto.... acabo de recordar que también prometí seguir cuidándome en cuestión de salud... y pues bueno, para constatar que sigo siendo buenito acabo de poner las ligas a algunas fotitos... nomás denle clik en los nombres del lugar a dónde fui, y vean como este año me fui encogiendo paulatinamente :D]

Finalmente, en el último propósito voy a hacer trampa. En teoría, debía hacer algo que jamás hubiera hecho, just for the sake of doing it. Bueno, pues... para esta categoría voy a doblar tantito las reglas y voy a decir que el evento más importante, feliz, emocionante y demás de todo este año fue el hecho de convertirme en el abuelo de la reencarnación del anticristo canino. Voilà! Hela aquí, mi nietosa preciosa hija de su chihuahua madre:


No, it's not cheating. Regardless of what you say or think :p

Y así termina este año. Al 2009 le quedan unas 18-19 horas y he de decir que fue uno de los mejores de mi vida (hasta ahorita, el título oficial lo tiene el 2007). Podría aventurarme a decir que el 2009 estaría entre el segundo o tercero mejor... se pelea con el 2004. Lo que sí es que definitivamente este año estuvo increíble y a todo dar.

¿Y el 2010? Bueno...  Supongo que para el próximo año mi único propósito sera terminar el sabático forzado y comenzar la maestría/doctorado/whatever. Por supuesto, supongo que este año puedo hacer el propósito de mantener el estado de salud que he conseguido hasta hoy, y de ser posible mejorarlo. Y claro, seguir siendo feliz. Yo creo que con eso basta y sobra. Lo demás ya vendrá por añadidura.

Y con esto despido al año viejo, ahora sólo resta preparar mi tradicional copita de cognac, mi habano, y esperar que todos ustedes tengan un muy feliz y exitoso Año Nuevo. Ahora, musiquita plis:



Chico Che es la neta del planeta.

Ahí nomás,

Pepe

Ética de la donación de órganos (II)

La mayoría de las donaciones de órganos y tejido ocurre cuando el donante fallece. Pero algunos pueden ser donadores en vida. En cualquiera de los casos, como ya lo he expuesto, la decisión debe recaer exclusivamente en la persona que dona.

Para convertirse en donador de órganos, lo primero que las autoridades médicas deben procurar es no poner en riesgo su salud. Para este fin, los hospitales cuentan con un comité de trasplantes que evalúan los riesgos y beneficios de cada caso de donación en vida. Para que una donación en vida proceda al trasplante, el comité de trasplantes debe evaluar la probabilidad de éxito dados los resultados de compatibilidad entre donador/receptor y sobre todo que el procedimiento no comprometa la salud de las partes involucradas. Si donar un órgano pusiera en peligro la salud del donador a largo plazo, no se permite la donación.

Ahora bien, convertirse en donante de órganos en cualquier país con legislación basada en el consentimiento es relativamente sencillo. En la práctica, los donantes pueden ser personas mayores de edad sin importar grupo étnico, condición social u orígenes. La persona interesada en donar sus órganos al morir simplemente debe indicar sus deseos a través de los medios particulares de cada país.

Uno de los principales dilemas éticos que surgen de la donación de órganos tras el fallecimiento del donante involucra la definición de muerte. La definición de fin de la vida, muerte, e inclusive de la vida misma ha representado un punto de desacuerdo entre ciencia, filosofía y religión. De la misma manera, no existe un acuerdo generalizado en cuanto a las características que deben reunirse para considerar que se ha terminado la vida. Es por ello que, en materia legal, la definición de muerte requiere establecer límites conceptuales claros y precisos que establezcan el momento en el cual un individuo puede considerarse muerto.

Históricamente, se han considerado como criterios para declarar una muerte la  de funciones cerebrales, de latidos de corazón, de la respiración y de la circulación sanguínea. Actualmente, mediante técnicas físicas y químicas, es posible mantener un corazón latiendo, inducir la respiración y en consecuencia, la permanencia de la circulación sanguínea. A pesar de lo anterior, cuando un individuo presenta muerte cerebral total, ha perdido el control de las funciones esenciales para la vida. De esta forma, a pesar de inducir con medicamentos el latido cardíaco o la respiración con un respirador artificial, la persona es considerada muerta según los estándares médicos y legales.

De acuerdo a la Asociación Médica de América, son 4 los criterios clínicos para la muerte cerebral:

  1. La ausencia de respuesta a cualquier estímulo: ausencia de movimiento, retirada, muecas o parpadeo
  2. Ausencia de esfuerzos para respirar cuando se retira el respirador (conocido como la prueba de la apnea)
  3. Dilatación de las pupilas y ausencia de respuesta a la luz.
  4. Ausencia de reflejo faríngeo, ausencia de reflejo corneano, y ausencia de otros reflejos específicos.

Para que un donante pueda ser considerado como tal, debe habérsele declarado muerte cerebral. Sin embargo, en el caso de trasplante de algunos órganos (por ejemplo el corazón), el trasplante sólo puede ser llevado a cabo de una persona fallecida cuya respiración y circulación se mantienen por medios artificiales, es decir, la extracción del órgano se produce mientras los signos vitales aún se mantienen artificialmente pero ya se ha declarado la muerte cerebral. Se puede consultar más información con respecto a la muerte cerebral en este documento de la revista de la Asociación Médica de América, así como las fuentes ahí citadas.

Esto representa un problema ético para algunos grupos, dado que de acuerdo a ciertas creencias religiosas, una persona no puede considerarse muerta hasta que cesan los latidos del corazón. Así, algunos grupos religiosos consideran que quitar un órgano mientras el corazón aún late es equivalente al asesinato. No obstante, en el caso de la iglesia católica, se han propuesto soluciones al considerar la verdadera muerte cerebral tras la realización de tres encefalogramas con un tiempo de espera de seis horas entre cada uno y en los cuales todos los resultados han indicado la pérdida total de función cerebral. Independientemente de esto, casi todas las religiones catalogan la donación de órganos como un acto de "amor y caridad" que debe ser alentado y fomentado. Para conocer la postura de distintas creencias religiosas con respecto a la donación de órganos, recomiendo esta página.

De lo anterior surge la necesidad de conciliar la libertad religiosa que se goza en la mayoría de los países con la libertad de disposición. El Estado debe proporcionar los medios para salvaguardar ambos derechos, y dadas las garantías necesarias, es responsabilidad del individuo hacer expresa su voluntad. Por ello, la creación de conciencia no sólo debe ir orientada a la recolección de órganos (como si de un centro de acopio se tratara), sino de orientar de las opciones que cada individuo tiene al momento de convertirse en donante, y las limitaciones o condiciones de las cuales puede disponer al momento de hacer explícito su consentimiento o su disensión.

Imagen tomada aquí.

Ética de la donación de órganos (I)

¿Qué es la donación de órganos?

Imagen tomada aquí


Hace algunos días escribí una nota haciendo referencia a la nueva legislación aprobada en Chile con respecto a la donación de órganos [Ver entrada]. Tomando este acontecimiento como punto de partida, comenzaré a relatar algunos de los aspectos éticos involucrados en la donación y trasplantes de órganos.

Lo primero que valdría la pena contestar es ¿Que es la donación de órganos? De acuerdo a la Real Academia Española, una donación es la liberalidad de alguien que transmite gratuitamente algo que le pertenece a favor de otra persona que lo acepta. La donación de órganos y tejidos, en consecuencia, es la transmisión de una parte del cuerpo a favor de otra persona. Por otra parte, un trasplante es sencillamente el procedimiento médico específico a cada órgano o tejido mediante el cual se transfiere de una persona a otra. Por lo general, el objetivo del trasplante es salvar la vida de quien recibe el órgano, mejorar su calidad de vida, o ambas cosas a la vez.

Sobre las personas involucradas en una donación/trasplante de órganos y tejidos, es importante hacer ciertas aclaraciones. La persona que recibe los beneficios de un órgano se denomina receptor. Sin embargo, hay una distinción en cuanto a la nomenclatura utilizada para designar a quien cede el órgano o tejido. En términos generales, existen dos tipos de donaciones: las donaciones en vida y las donaciones después de la muerte. Cuando la persona que cede sus órganos lo hace después de haber perdido la vida se le designa donante. En cambio,  a aquellas personas que ceden sus órganos o tejidos en vida se les denomina donador. Las donaciones en vida se realizan cuando tanto el donador como el receptor del órgano o tejido se encuentran vivos al momento y después del trasplante. En el caso de las donaciones después de la muerte, el órgano donado proviene de una persona que ha sido declarada con muerte cerebral, y en vida accedió a donar sus órganos.

El principal asunto ético involucrado en la donación de órganos es el respeto por la autonomía de la persona y el derecho de cada individuo a decidir sobre su propio cuerpo. En otras palabras, una persona no puede ser obligada, forzada o coaccionada a donar un órgano bajo ninguna circunstancia. Cada individuo debe ser capaz de decidir si quiere donar un órgano o no, y en caso afirmativo, también debe tener el derecho de decidir qué partes y bajo qué circunstancias hacerlo. A esto se le conoce como libertad de disposición. En este sentido, es común que también se haga referencia al donador o donante como disponente.

Para organizar la donación de órganos, hay dos modelos legislativos generales: aquellos que están basados en el consentimiento, y aquellos basados en la disensión (o no-consentimiento). El modelo basado en el consentimiento confiere al individuo el derecho de decidir si quiere donar sus órganos, a través de los medios que cada país establezca. En el caso del modelo basado en la disensión, los individuos son donantes a menos que indiquen, mediante la vía legal indicada en cada caso, su negativa a donar sus órganos. Aunque ambos modelos respetan la libertad de disposición de cada individuo, es responsabilidad de cada estado facilitar los medios para que cada persona haga uso de ese derecho.

Los consentimientos para convertirse en donante o no hacerlo tienen dos formas principales. Por un lado tenemos el consentimiento expreso o explícito. El consentimiento explícito es el permiso que se hace por escrito, de manera pública o privada, para el uso de ciertos órganos o tejidos -o todos ellos- para ser donados después de haber muerto. Por lo general, este tipo de consentimiento se puede otorgar simplemente llevando una tarjeta de donante en la cartera o en la bolsa, aunque se puede formalizar mediante ciertos trámites legales en algunos países. El consentimiento explícito cobra especial importancia en el momento de realizar un trasplante en vida. En estos casos, el donador debe de dar el consentimiento después de habérsele explicado las implicaciones, riesgos y consecuencias del procedimiento del trasplante. Paralelamente, se tiene el disentimiento expreso, mediante el cual se hace uso de los mismos medios para excluirse de la donación de órganos.

Por el otro lado tenemos el consentimiento tácito, o implícito. Este consentimiento es aquel que se da al mencionar a los parientes y amistades más cercanos el deseo de convertirse en donante en caso de fallecer. Sin embargo, este tipo de consentimiento no se encuentra respaldado por ningún documento privado u oficial, la inclusión en las bases de datos de donación de órganos, la tarjeta de donante ni la voluntad expresa ante las autoridades competentes. Esto implica una serie de dificultades para poder hacer el uso de un órgano o tejido del donante, puesto que se debe comprobar mediante el testimonio del pariente más cercano la voluntad de la persona que ha fallecido (conocido como disponente secundario), y lamentablemente, porque muchas veces no se lleva a cabo el trámite. De igual forma, un individuo puede hacer uso de la disensión tácita, con los mismos medios y con los mismos riesgos de no ver sus deseos cumplidos después de haber fallecido.

Dentro de los modelos de consentimiento y disensión, se puede o no considerar válido el consentimiento/disensión tácito. Así, ambos modelos se pueden subdividir en disensión extendida o consentimiento extendido si los mencionados disponentes secundarios pueden tomar la decisión en caso que la persona no haya tenido la oportunidad de hacer explícitos sus deseos en vida. Cuando el consentimiento o disensión tácita no es respetado, se tienen los casos de consentimiento estricto y disensión estricta, y no existe la figura del disponente secundario para llevar a cabo los deseos del individuo después de muerto. Esto implica un potencial de convertirse en donador sin quererlo y viceversa, sin que esta violación a la libertad de disposición sea hecha intencionalmente o con dolo. Por ello  es importante que cada estado informe claramente el modelo legislativo vigente en sus códigos, así como que el individuo se informe de las leyes de donación en su propio país.

El modelo de disensión ha sido adoptado en países como España, Australia, Suecia, Suiza, Alemania, Francia, Dinamarca y recientemente Chile. En cambio, países como Estados Unidos, el Reino Unido y México cuentan con el modelo de consentimiento. Se ha observado que, en términos generales pero no absolutos, aquellos países con modelo de disensión, la carencia de órganos es poca y las listas de espera son cortas. Sin embargo, en los países donde el modelo del consentimiento está vigente, hay mayor carencia de órganos de las listas de espera son mucho mayores. Se piensa que ambas situaciones están relacionadas con el hecho que las personas no hacen explicita su voluntad. En aquellos países con el modelo de disensión, la gente no rechaza explícitamente convertirse en donante, y en consecuencia sus órganos pueden ser utilizados. Así mismo, en los países con el modelo de consentimiento, las personas no habrán llevado a cabo el consentimiento, y en consecuencia, los órganos no pueden ser utilizados. Esto muestra, en términos generales, la falta de una cultura de la donación independientemente de las características legales de cada país.

Así, la creación de una cultura de la donación de órganos es de suma importancia en ambos casos. Para poder convertirse en un donante es indispensable gozar de un perfecto estado de salud al momento de la muerte, lo cual por lo general sólo es posible si el deceso se debe a un accidente. De cada 100 personas que fallecen, sólo una puede ser considerada como un donador idóneo. Esto es crítico en el modelo legislativo con base en el consentimiento, porque si ese individuo de cada cien no ha llevado a cabo el procedimiento para incluirse en la cultura de donación, sus órganos no podrán ser aprovechados. Fomentar una cultura de la donación será la clave para lograr que aquellas personas que necesiten un órgano lo puedan obtener, y la mejor forma de crear este tipo de cultura es hablando del tema, lo cual ha sido lo que me ha inspirado a escribir esta serie.

En las próximas partes de esta serie de entradas con respecto a la ética de la donación de órganos, presentaré distintos argumentos a favor y en contra de la donación de órganos, las limitantes con respecto a los donantes y receptores, y el estado de la legislación mexicana respecto al tema. Cualquier duda, en la sección de comentarios.

Ahí nomás,

Pepe

So... this is Christmas... right?

Me choca la Navidad. No es ningún secreto. Me purrrrrrga de sobremanera. En especial, cuando la ola de temperaturas polares atacan. He de admitir que algunos años son más sobrevivibles que otros, pero en términos generales, a mi me castra la navidad todos y cada uno de los años. En palabras del filósofo Gregory House:

"La idea de elegir una época del año para ser amables y decentes con el resto de la gente es obscena porque de hecho está validando la noción de ser desgraciados miserables el resto del año."

¿No les encanta que, justo en Navidad, a aquellas personas que en toooodo el año no se dignaron a cruzar ni los buenos días contigo, les entra el espíritu navideño y te dejan las reflexiones cursis y baratas tipo hallmark en el facebook, en el correo, etcetera? ¡Y todavía se supone que uno ponga cara de navidad y sea un pan bimbo azucarado! pff... Por eso a mí el espíritu navideño nomás me da después varias haditas verdes y tengo suficiente evidencia para sospechar que el efecto se debe a las propiedades alucinógenas del ajenjo. Bueno, con decir que después de media botella ya estaba en el ánimo de cantar los peces en el rio al estilo Pandora... (Nota: no me responsabilizo de los derrames cerebrales que puedan ocurrir tras darle click a la liga anterior)

En fin. Podría hablar de muchas cosas que no me gustan de la mugrosa navidad, comenzando con los infernales villancicos (en especial los diabólicos cantos de "las ardillitas") y terminando con la horrorosa tradición del la cena (¡Y no me hagan hablar de los romeritos, esos que fertilizó la vírgen con los pañales y su composta divina!). Y eso de convivir con la familia el los 363 días restantes del año nomás andan esperando el momento de aventarsete a la yugular... asco total.

Aunque para ser justos, debo decir que sí hay algo bueno en estas fechas: el pretexto de convivir con aquellas personas que no fueron unos desgraciados miserables el resto del año (ya sean familiares o no), los dulces y los regalos.  Fuera de eso todo es un asco. Que me perdone el beibi yisus, pero su birthday apesta.

En fin. Ahora, para su deleite, el único "villancico" (hasta pena me da insultar así a esta gran canción) que vale la pena escuchar, el único que no me hace sentir arcadas ni me ocasiona cólicos tipo menstruales. Irónicamente, es una canción que me hace derramar las de cocodrilo y me pone a pensar lo jodido que está el mundo. Lamentablemente, el video en específico que quería compartir con ustedes no permite la inserción del reproductor en páginas externas al Youtube, así que les pediré que pasen a darle una vuelta al yutú para que lo vean. Realmente lo recomiendo y vale la pena. Después, vuelvan y avienten acá sus comentarios. Se reciben todo tipo de quejas y lamentos sobre sus navidades, el tío cachondo que las haya querido agasajar, la prima lejana más fea que pegarle al beibi yisus que los quiso violar, o los insufribles romeritos que cocinó la tía Cástula para el deleite [sic] de toda la familia. Nomás por ser hoy, hagamos nuestro propio muro de los lamentos acá en la sección de comentarios.


Ahora sí, el rolononón del día de hoy: Happy Xmas (War is Over) del maestro Lennon. Para ver el video, click aquí. Ahora bien, si después de ver el video se les hizo muy cruda la realidad, pueden engañarse a ustedes mismos viendo la versión de la rola cantada por Céline Dion y que tiene pura postal navideña de hallmark, aquí.


Bueno, ya me voy, porque de veras que empiezo a ver a pura pinche hada dándole vueltas a mi cabeza... y con estas no funciona el Baygón :S  Aunque claro, si fueran como éstas no me quejaría... :D


Ahí nomás,


Pepe